Interpretación de la vegetación mediterránea con respecto al agua. Pastos

                                                                                                                                                                                                                                                  20-01-2015

El tema de los pastos o pastizales es muy complejo en cuanto a su interpretación. Uno de los problemas que ofrece reside en la dificultad de identificación de las gramíneas que dominan en estos hábitats. El ganado es un factor fundamental en el manejo de los pastos, por lo que son objeto de estudio de disciplinas específicas, llamadas Pascicultura (pastos) y Agrostología (gramíneas). Los pastizales ocupan las zonas sin vegetación leñosa, y al igual que los matorrales, sólo son totalmente naturales en la alta montaña, en algunos páramos y estepas naturales, o en lugares muy áridos. Son sistemas complejos donde dominan dos familias de plantas principalmente: gramíneas y leguminosas. Existen grandes extensiones en las zonas ganaderas de nuestro país y en zonas de campiña cerealística, muy deforestadas. A veces alternan con setos, dando paisajes reticulados muy productivos y bellos como los bocages de montaña mediterránea, las dehesas extremeñas y otros.

De acuerdo con la humedad, se puede hablar en general de pastizales anuales, que se agostan, y pastizales vivaces o perennes, los primeros caracterizan más al mundo mediterráneo, y los segundos al eurosiberiano y la transición mediterráneoatlántica. Según el pH del suelo hay pastos acidófilos y basófilos.

Los pastos bien gestionados favorecen la producción de agua azul por dos razones principales. La disminución de la intercepción y el incremento de la escorrentía en zonas en pendiente. Por otro lado, al no requerir de suelos muy profundos, favorecen la infiltración y la escorrentía invernal con suelos saturados. Los pastizales tienen un consumo de agua proporcional a la biomasa que producen, y en igualdad de condiciones con otras comunidades vegetales estructuralmente más complejas, consumen en proporción de la biomasa verde existente en uno u otro caso. Los pastos anuales son buenas formaciones para facilitar la escorrentía por su agostamiento estival y su eliminación es prácticamente total por el ganado en dicho período, dejando los suelos desnudos.

Podemos clasificarlos por grandes tipos:

  • Más menos nitrófilos, indican baja humedad, fuerte periodo de sequía y déficit hídrico. Dentro de éstos, los efímeros, constituyen una variante que dura muy poco verde, propia de suelos muy superficiales.
  • Pueden darse sobre suelos calizos o carbonatados (basófilos), o silíceos (silicícolas, acidófilos o calcífugos).
  • Situación intermedia de transición entre anuales y perennes.

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